domingo, 19 de diciembre de 2010

Finiquito. ¿Cuánto y cuando?

¿EN QUÉ CASOS SE COBRA EL FINIQUITO?

El finiquito o liquidación (es lo mismo) te lo tienen que pagar en caso de cualquier tipo de despido, dimisión (baja voluntaria), fin de contrato o excedencia. En general en cualquier caso que finalice o se suspenda la relación laboral. También te lo tienen que pagar cuando hay un "cambio de contrato". Ten en cuenta que realmente el cambio de tipo de contrato no es posible legalmente salvo cuando se trata de transformar un contrato temporal en uno indefinido. Cuando se trata de otro tipo de cambio lo que hacen es darte de baja en la SS con respecto al contrato anterior y de alta al día siguiente con el contrato nuevo. Esto quiere decir que te tienen que pagar finiquito del contrato anterior, porque ha finalizado. Otra cosa es que no lo hagan, pero en ese caso puedes demandar para cobrarlo hasta 12 meses después.

¿CUÁNTO TIEMPO TIENE EL EMPLEADOR PARA PAGAR LA LIQUIDACIÓN?

Ningún plazo en especial, pero tú tienes hasta 12 meses de plazo para reclamar judicialmente el importe del finiquito. Si además quieres cobrar una indemnización por despido improcedente que no te reconocen en dicho finiquito, e incluso los salarios de tramitación, este plazo es sólo de 20 días hábiles desde tu último día de trabajo o vacaciones.

CONCEPTOS DEL FINIQUITO.

1. Días de indemnización.
2. Días de vacaciones que no hayas disfrutado. Las bajas en ningún caso cuentan como vacaciones desde la sentencia de fecha 20/1/09 del Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
3. Días libres pendientes de disfrutar. Por ejemplo si trabajas de lunes a viernes y te echan el viernes, tendrán que pagarte los dos días libres de esa semana aparte de las vacaciones.
4. La parte proporcional de las pagas extras que te falten por cobrar. Muchas veces suelen colar mentiras como decir que no se tiene derecho a alguna paga extra si no se ha trabajado el año completo.
5. Cualquier deuda que tenga la empresa contigo generada en los últimos 12 meses. Las empresas jamás ponen este concepto en el finiquito; pero lo peor es que los abogados tampoco lo suelen incluir en sus demandas, porque da bastante más trabajo calcularlo que los otros tres.

EL SALARIO POR DÍA.

Para calcular los tres primeros conceptos del finiquito es necesario calcular el importe del llamado "salario día". Si no tenemos conceptos variables (incentivos, comisiones...) en nuestra nómina se puede calcular dividiendo la base reguladora de la nómina del último mes que no tenga bajas por el nº de días del mes. Si tienes conceptos variables en la nómina, los jueces vienen admitiendo calcular el salario día sumando las bases reguladoras de las últimas 12 nóminas completas y dividiendo por 365. 

Algo muy importante es que las nóminas que uses para el cálculo deben estar hechas según las tablas salariale actualizadas (normalmente suben cada año) del convenio aplicable, que incluso puede que no sea el que te están aplicando. Si tus nóminas son inferiores a lo que marcan estas tablas, entonces el finiquito correcto será siempre superior al que te ofrezcan. Además, la empresa te deberá la diferencia de los últimos 12 meses entre lo que has cobrado y lo que deberías haber cobrado; y dicha deuda se la podrás cobrar mediante demanda.

LA INDEMNIZACIÓN.

Es uno de los conceptos del finiquito. La indemnización consiste en que te tienen que pagar un nº de días de salario (el salario día que calculaste antes) por cada año de servicio a la empresa. Este nº de días varía según la causa de la finalización de la relación laboral:

0 días por baja voluntaria o excedencia de cualquier tipo.
0 días por no superación del período de prueba.
0 días por despido procedente o por fin de contrato en prácticas, de formación o de interinidad.
8 días por fin de contrato temporal más un día por cada día de falta de preaviso en contratos superiores a un 
12 días por fin de contrato temporal por ETT.
20 días por despido objetivo. Te lo tienen que pagar el mismo día que te den la carta de despido objetivo. Si no lo hacen,dicho despido objetivo no será válido.
45 días por despido reconocido como improcedente por la empresa en la carta de despido.

Esta indemnización te la tienen que pagar en el acto o ingresarla antes de 48h (desde que te entreguen la carta) en la cuenta del juzgado de lo social. De ahí podrás cobrarla tú. Si no te pagan ni lo ingresan en 48h entonces tiene que demandar por despido y la empresa tendrá que pagarte también los salarios de tramitación (todos tus sueldos entre el despido y la sentencia) y optar entre readmitirte (en el mismo puesto, destino y horario) o confirmar tu despido.

Por ejemplo, empiezas a trabajar el 1 de julio con contrato por obra. El día 26 de diciembre del año siguiente te comunican por escrito que la obra finaliza el 31 de diciembre y que por tanto el día 1 de enero ya no trabajas en la empresa. No has  tenido vacaciones del último año y te pagan las pagas extras prorrateadas. En este caso te deberían 30 días de vacaciones y una indemnización de 12 días por fin de contrato temporal (8 por año y has estado 1,5 años) y otros 10 días de falta de preaviso, ya que te preavisaron con 5 días y debieron hacerlo con 15 ya que el contrato era de más de un año. En total 52 días de salario, a lo que habrá que sumarle los otros conceptos del finiquito.

¿HAY QUE FIRMAR EL FINIQUITO?

Tu empresa tiene que comunicarte el fin de la relación por escrito. Si no te lo comunican por escrito te puedes seguir considerando trabajador de la empresa, por muchos testigos que tengan de la notificación verbal, y si te dieran de baja en la S.S. podrías demandar por despido nulo (readmisión obligatoria), ya que sería un despido en el cual no conoces la causa. Si te lo comunican por escrito sigue estas reglas:

Solamente lo firmarás si la empresa te entrega previamente otra copia para ti, idéntica a la que vas a firmar, sellada por la empresa y firmada por el responsable de personal. Si lo firmas, siempre será poniendo "no conforme" y la fecha real del día en que te la entreguenSi el comunicado dice que has recibido la cantidad x, jamás lo firmarás a no ser que te paguen esa cantidad completa en el mismo momento y en metálico. Jamás confíes en que te lo paguen después o en que te lo ingresen con la última nómina, ni mucho menos en cheques o pagarés.

Es posible que la empresa te diga que es "obligatorio" que firmes sin copia, o que no puedes poner "no conforme" o cualquier estupidez. Mucho ojo que hay auténticas encerronas, con varios perros guardianes de la empresa, para conseguir que firmes una baja voluntaria, con amenazas de todo tipo. Las más comunes son que te quitarán el paro y que si les obligas a despedirte, o si demandas, tendrás una "mancha" en tu expediente laboral que te perjudicará para toda la vida. Ni puto caso. Son todo mentiras, y precisamente porque lo son te ponen en ese ambiente de presión, para conseguir que firmes lo que no te conviene antes de asesorarte. Para empezar nadie te obliga a permanecer en ese tipo de encerronas: te vas y punto. ¿Qué te
puede pasar? ¿Que te despidan? Ese paso ya lo van a dar y por tanto no tienes nada que perder. Pero si te quieres divertir puedes quedarte en la encerrona y reirte en su cara, porque:

La empresa no puede quitarte el paro en ningún caso. Incluso en caso de despido disciplinario procedente por robo a mano armanda en la empresa tendrías derecho a cobrar el paro. La única forma de que no cobres el paro es que seas tan tonto de firmar una baja voluntaria, que puede que sea precisamente lo que quieran que firmes en esa encerrona. Puede que te digan que si no firmas no te arreglarán "los papeles del paro". Ni puto caso. Para cobrar el paro la empresa te tiene que dar dos documentos: la carta de despido (o de finalización de contrato temporal) y el certificado de cotizaciones.

La carta te la tienen que dar, porque mientras que no te la den (o te la manden por burofax) no se la firmas; y si no firmas no estás despedido; y si no estás despedido tienes que seguir cobrando cada día que pase y cualquier baja en la S.S. será despido nulo.

Si no te dan el certificado solicitarás el paro igual, pero adjuntando copia de denuncia a la Inspección de Trabajo en la cual dices que se han negado a dártelo. Cobrarás el paro igual y a la empresa la sancionarán.
Ninguna empresa (ni siquiera en la que estés trabajando) tiene acceso a tu informe de vida laboral registrada en la Seguridad Social. Sólo pueden darte de alta y de baja, pero no pueden consultar tus movimientos. Pero aunque una futura empresa vea ese informe (por ejemplo porque te lo pidan en un proceso de selección) sólo verán las fechas de alta y de baja en cada empresa, pero nada más. En el informe no dice si la bajas en las empresas fueron voluntarias o por despido, ni mucho menos si hubo o no demanda, ya que esos datos no los guarda ni los conoce la SS.

Si no firmas, la empresa no tendrá otro remedio que mandarte la carta por burofax. Cuando la recojas ya te puedes considerar despedido, pero entonces tendrás lo que querías. Es decir, un documento firmado por la empresa, con fecha real (la del burofax) y que no supone conformidad (el burofax sólo es prueba de entrega, no de conformidad ni de veracidad del contenido)ni mucho menos es prueba de entrega de ninguna cantidad. Con ese documento ya puedes pedir el paro e iniciar la demanda, si fuera necesario. Además, alguien habrá tenido que molestarse en ir a Correos a ponerte el burofax y se habrán tenido que gastar unos 20€.

En el comunicado la empresa dirá la causa de finalización de la que se trata, según ellos. Las empresas mal asesoradas (lamayoría) y los empresarios mafiosos (...) suelen intentar colar cualquier causa menos el despido improcedente (el de 45 días). Lo fundamental que debes comprender es que la empresa será quien tenga que demostrar en el juzgado que la causa que han dicho en la carta (y no otra) es válida y no serás tú quien tenga que demostrar que no es válida. En la inmensa mayoría de ocasiones no pueden y el despido es declarado improcedente por el magistrado, con lo que la indemnización sube a 45 días y generas el derecho al cobro de salarios de tramitación: tu sueldo completo de todo el tiempo que dure el proceso, que como poco será entre dos y tres meses.

Hay artimañas chapuceras muy habituales de las empresas para intentar colar cualquier causa que no sea un despido improcedente. Normalmente están asesoradas por la "Gestoría Pepe" que les lleva las nóminas y la SS, y desconocen cuándo es válido un contrato temporal, un fin de período de prueba o un despido objetivo. Y aunque lo sepan suelen equivocarse en los pasos a seguir. Cualquier error o vulneración lo pagarán con un despido improcedente, o incluso nulo, y sobre todo con los salarios de tramitación. Incluso aunque te parezca que no tienes derecho a los 45 días, es muy posible que lo tengas y no lo sepas. Diga lo que diga tu contrato o el comunicado de la empresa. El caso más habitual que da derecho a demanda y a cobrar mucho dinero es el contrato temporal en fraude de ley. 

EL JUICIO.

Es muy posible que te veas en la obligación de demandar a tu empresa si el finiquito que te ofrezcan es inferior al correcto. Lo más probable es que sea porque te han ofrecido una indemnización inferior a 45 días y/o porque tus nóminas eran inferiores a lo que dicen las tablas salariales actualizadas del convenio aplicable. 

Pero antes de ir a juicio hay que ir al acto de conciliación, que es una "reunión" que tendrá lugar en el SEMAC unos 15 días después de que presentes (o lo haga tu abogado) la solicitud. En dicha reunión habrá un "árbitro", que no te va a decir nada en absoluto sobre lo que más te conviene o te deja de convernir. Puede que la empresa no se presente o que no se llegue a un acuerdo. Entonces hay que poner la demanda en el juzgado de lo social y se irá a juicio unos días (o meses) después. Pero si hay acuerdo en el acto de conciliación será vinculante. Se levantará un acta con la misma fuerza legal que una sentencia firme. Si luego la empresa no cumple podrás solicitar la ejecución y la empresa tendrá que pagarte (con intereses por mora) o le embargarán.

Lo más probable (por no decir seguro) es que en el acto de conciliación la empresa te ofrezca una cantidad un poco superior a lo que te ofrecían al principio, pero muy inferior a la correcta. Si según las tablas salariales actualizadas y el tipo de despido correcto te deben 5000€ serías tonto si aceptaras 3000€ o incluso 4500€. En un juicio hay cantidad de cosas opinables o discutibles... menos las matemáticas, porque 2+2=4 en tu casa, en tu empresa, en los juzgados de lo social y en la nebulosa de Orión.

El día del juicio tu abogado presentará las pruebas documentales y los testigos. La empresa hará lo mismo. Ambos pueden interrogar a todos los testigos y a las partes. O sea que con casi seguro que serás interrogado por tu abogado y por el abogado o representante de la empresa. En general habrá bien poco, o nada, que demostrar por tu parte. Sólo lo que has cobrado realmente (lo prueban las nóminas) y lo que deberías haber cobrado (lo prueban las tablas salariales válidas y el tipo de despido). El juez dictará sentencia pasados unos días o semanas.

Si pierdes la demanda la cosa se queda como decía en la carta de despido. No tendrás que pagar el abogado de la empresa ni costas judiciales. Contra esta sentencia podrás recurrir ante el TSJ. Si el juez declara el despido improcedente, la empresa tiene tres opciones:

Recurrir ante el TSJ. Esa resolución durará meses. Si también la pierden podrán poner recurso ante el TS o seguir con las opciones siguientes.

Readmitirte, pagándote los salarios de tramitación que el juez diga en la sentencia. Son los que hayas dejado de percibir desde el día del despido hasta el de la readmisión.

Confirmar el despido, pagando igualmente los salarios de tramitación (entre el despido y la sentencia) y la
indemnización que el juez diga en la sentencia; es decir los 45 días por año, aunque puede haber pequeñas diferencias con lo que tú pedías.

Si la sentencia firme obliga a la empresa al pago de salarios de tramitación, debes poner inmediatamente una denuncia ante inspección de trabajo (aportando copia de dicha sentencia) para que les cobren la cotización correspondiente a todo ese tiempo de salarios de tramitación, que pueden llegar a ser años si se ha llegado hasta el TS. 

Por supuesto que muchas empresas optan por la readmisión con la intención de putear al empleado hasta que pida la baja voluntaria. Incluso el día del despido le dicen al empleado que si demanda y gana eso será lo que sucederá. Mucha gente no quiere reclamar por esa razón, pero eso es una estupidez. Aunque la empresa opte por la readmisión, si quieres no te reincorporas pero aún así tendrán que pagarte y cotizar los salarios de tramitación. No reincorporarte será como una baja voluntaria. Es decir, que no tendrás derecho a cobrar el paro en ese momento, pero todo el tiempo cotizado (que se habrá incrementado con los salarios de tramitación) se quedará acumulado esperando durante 6 años. Lo podrás cobrar cuando tengas otro contrato de al menos 3 meses de duración que finalice por causas ajenas a tu voluntad. Por fin de contrato temporal, por ejemplo.

Son conocidos muchos casos como el de aquel empleado que fue readmitido con esa intención, pero a la empresa le salió el tiro por la culata. Para empezar (nunca mejor dicho), el empleado cobró los salarios de tramitación, porque si no se los hubieran pagado hubiera pedido la ejecución de la sentencia. La empresa intentó las tácticas habituales de mobbing: cambio de horario, de centro de trabajo, rebaja de categoría, aislamiento... con un fracaso absoluto. El empleado se pasaba por ahí todo lo que le decían y no daba ni golpe... con lo que se estaba riendo del jefe en su propia cara y en su propia casa sin decírselo. Sabía que lo único que tenía que hacer era ir cada día laborable (sin prestar ninguna atención a la puntualidad) porque si no podían tramitar una baja voluntaria por desestimiento. No tenía nada que temer, porque lo único que podía hacer la empresa era despedirle, que era exactamente lo que quería. Finalmente la empresa le comunicó (por burofax, porque él no les firmaba nada) un despido disciplinario procedente (sin indemnización), por múltiples faltas muy graves, el cual el aceptó encantado. Hasta que se lo mandaron estuvo cobrando y cotizando y después del burofax pudo cobrar el paro (el despido procedente da derecho a cobrarlo) directamente sin esperar a tener un contrato de 3 meses.

También puede suceder que en la carta la empresa reconozca que el despido es improcedente pero no estés de acuerdo en la cantidad a cobrar. En ese caso la demanda no es por despido, sino una reclamación de cantidad por el importe del finiquito. Si la ganas la empresa no puede volverse atrás y readmitirte porque ya te despidieron y tú no reclamaste contra ese despido, sino contra el importe del mismo. Sólo pueden pagarte lo que hayas reclamado. Hay dos casos especiales en el despido improcedente: Si eres representante de los trabajadores eres tú el que opta entre readmisión e indemnización.

Si estabas embarazada (o hace menos de 9 meses que has tenido el hijo) o en reducción de jornada por cuidado de hijo o familiar, el despido improcedente se transforma en nulo y la readmisión es obligatoria, cobrando salarios de tramitación. En una reclamación hay mucho que ganar y nada que perder. Nuestro asesor profesional es gratis y nunca nos condenarán a pagar costas del contrario ni de juicio. A pesar de ello, mucha gente no reclama por el stress que supone "ir a las malas", pero no tienen en cuenta que el stress de soportar una situación de abuso es mucho peor. Los trabajos pasan, pero el recuerdo te queda siempre.

Es mejor recordar haber reclamado lo justo que recordar haber agachado la cabeza. Es comprensible no demandar derechos mientras que se mantiene el empleo; pero no es comprensible no demandar después de
ser despedidos o no renovados. ¿Alguien espera heredar la empresa por ser "buen chico"?

Desconocer nuestros derechos en el trabajo es como desconocer los hábitos saludables de vida. Igual que es conveniente saber que comer grasas saturadas es malo, también es imprescindible saber cuáles son tus derechos en el trabajo y cómo ejercerlos, porque si no os engañarán y cuando vayáis a informaros será tarde. Igual que existen los libros con consejos sobre salud, también existen (aunque muchos menos) los libros como "Tus Derechos en el Trabajo".