lunes, 20 de diciembre de 2010

Tramos IRPF 2011. Retenciones y Deducciones.

La subida del IRPF en 2011 ya es prácticamente una realidad tras la presentación de los Presupuestos Generales del Estado 2011.

En un primer momento se habló del impuestazo y de aumentar los impuestos a las clases más altas. Después  se habló de un ajuste general que podría afectar a todos los cuidadanos y según el Gobierno supondría “apenas unas décimas” más de presión fiscal. Ahora ya se sabe cómo se articulará la subida del IRPF.

Las rentas más altas seguirían son el principal objetivo de la subida de los impuestos directos, que se incluye en los Presupuestos Generales del Estado 2011 y no ahora, cuando ya se ha subido el IVA y aumentando por tanto la presión fiscal sobre la ciudadanía en general.

En concreto, se llevará a cabo una modificación de los tramos de IRPF con la creación de dos nuevos tramos para las rentas más altas. De esta forma, a partir de 2011, las rentas superiores a 120.000 euros tributarán al 44% en lugar del 43% actual y las que pasen de 175.000 euros lo harán al 45%.
Con estos cambios, las tablas de IRPF quedan de la siguiente forma:
  • del 24% para las rentas de entre 5.050 y 17.360 euros
  • del 28% para los ingresos de entre 17.360 y 32.360 euros
  • del 37% entre 32.360 y 52.360 euros
  • del 43% entre 52.360 y 120.000 euros
  • del 44% entre 120.000 y 175.000 euros
  • un 45% para las superiores a 175.000 euros
Con estas medidas se pretende recaudar 300.000 millones de euros adicionales.
Se trata de una medida en la dirección que ya han tomado varias comunidades autómas, que han aprobado o están en trámites de hacerlo sendas subidas de impuestos a las clases más altas. Este es el caso de Andalucía, AsturiasCataluña y Extremadura. En todos los casos se ha establecido un nuevo tipo impositivo máximo para las rentas más altas, incluyendo incluso varios tramos en función de los ingresos
 

¿ Qué son las retenciones? 

Las retenciones que se descuentan al trabajador en su nómina no son más que el pago anticipado del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), y que el trabajador se deducirá en la Declaración de la Renta del año siguiente a efectos de determinar si queda algo de su impuesto pendiente de liquidar.

Aunque el sistema actual de retenciones tiene como filosofía ajustar éstas al importe del impuesto que el trabajador deba liquidar en su Declaración de la Renta, no puede tener en cuenta todas las circunstancias que determinan el impuesto final a pagar (otros ingresos, otras retenciones, deducciones…) , y por tanto se pueden producir desviaciones que den como resultado una declaración…:
  • Positiva (a pagar): cuando se le han efectuado retenciones inferiores a la cuota líquida a pagar en la declaración.
  • A devolver: cuando se le han efectuado retenciones superiores a la cuota líquida a pagar en la declaración.
  • Negativa (resultado cero, ni a pagar, ni a devolver): cuando se le han efectuado retenciones exactamente iguales a la cuota líquida a pagar en la declaración.

Deducciones.
El principal cambio que experimentaremos en IRPF 2011 lo encontraremos en el apartado referente a la vivienda habitual, sólo las rentas inferiores a 24.000 euros podrán deducir la adquisición de la misma. Además, la deducción será progresiva y sólo quienes cobren menos de 17.000 euros podrán acceder a la base actual de 9.015 euros.

El principal problema de la mayoría de los contribuyentes es que esperan al último momento para hacer la declaración de1 Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas 2012 para plantearse cómo pagar menos impuestos. La solución es planearse un poco antes, ya que, lo que hagamos en 2011 será lo que pagaremos en 2012. Una buena solución para saber lo que nos podemos deducir o lo que nos toca pagar es hacer pruebas en el programa padre del ejercicio en curso. El programa padre del 2012 no se publicará hasta poco antes de tener que cumplimentar la declaración de la renta.
Existen diferentes deducciones del IRPH que están a nuestro alcance:
  • Inversión en vivienda habitual, siempre y cuando tu renta sea inferior a 24.000 euros.
  • Aportaciones a planes de pensiones
  • Alquiler de vivienda habitual, tanto arrendador como arrendatario
  • Rendimientos de trabajo y actividades económicas
  • Donativos
  • Nacimiento de hijos y madres trabajadoras
  • Actuaciones para la protección del Patrimonio Histórico Español y el Patrimonio Mundial.